Construyen las estructuras que
sostienen la industria. SAVIA es la que
sostiene su empresa por dentro.
Vermetal entrega salas eléctricas y estructuras de acero listas para operar. Pero la operación que las produce —clientes, cotizaciones, contratos, equipo y documentos— vive repartida en correos, Excel, grupos de WhatsApp y en la cabeza de unos pocos. SAVIA reúne todo eso en un solo lugar que trabaja solo.
Preparada para la Dirección de Vermetal · Lampa, Chile · junio 2026
Primero, qué es SAVIA.
SAVIA es una plataforma operativa que vive dentro de WhatsApp y corre la empresa de punta a punta: atiende al cliente, arma la cotización, hace el seguimiento, ordena los documentos, coordina al equipo y le entrega el parte a la Dirección —sin apps que instalar ni un sistema aparte que alguien tenga que llenar—. No es algo que se construye desde cero para Vermetal: ya opera en producción hoy, con empresas reales encima. Lo que sigue es esa misma plataforma, vestida para Vermetal.
Ya está viva
No es una promesa ni un experimento de laboratorio. SAVIA corre todos los días, con negocios y organizaciones reales operando encima —no arranca con ustedes desde cero.
Toda en WhatsApp
Sin app que descargar, sin contraseñas, sin un sistema más que mantener. La operación vive en el canal que su equipo y sus clientes ya usan todo el día —por eso de verdad se usa.
Una sola, para todo
Clientes, cotizaciones, contratos, equipo, documentos y reportes: no cinco herramientas sueltas, una sola plataforma para toda la empresa.
Si solo lee una lámina,
que sea esta.
El acero lo tienen bajo control. La operación, no: vive en correos, Excel y WhatsApp sueltos, y demasiado depende de que una persona se acuerde.
SAVIA es la placa madre de su operación: una sola plataforma, en WhatsApp, donde se conectan clientes, cotizaciones, contratos, equipo y documentos.
Hacia afuera: el cliente recibe respuesta y seguimiento al instante. Hacia adentro: la operación queda ordenada, visible y bajo control.
La plataforma ya opera en producción hoy. Y se arranca por un solo frente —la inversión más chica para ustedes— antes de comprometer toda la empresa.
Información aislada, cifrada y soberana, por contrato. Contratos, planos y clientes protegidos —la IA no entrena con su información.
En un proyecto grande, un documento perdido o un seguimiento que no se hizo cuesta caro. SAVIA cierra esas grietas.
El acero está bajo control.
¿Y la operación que lo produce?
Vermetal mide al milímetro, suelda con norma y entrega con FAT/SAT. Esa precisión es real en el taller. Pero la operación que mueve cada proyecto —quién cotizó qué, qué contrato va atrasado, dónde quedó ese plano, a qué cliente hay que responder hoy— corre por canales sueltos y, muchas veces, depende de que alguien se acuerde.
años transformando acero, ingeniería y experiencia en soluciones listas para operar.
+ 45001
calidad y seguridad certificadas en el producto. La misma exigencia merece la operación.
lugares distintos donde hoy vive la información de un mismo proyecto: correo, Excel, WhatsApp, papel, memoria.
persona que termina siendo el cuello de botella, porque demasiado pasa por su cabeza. Si no está, la operación se frena.
Sigamos un solo contrato en toda esta propuesta: una sala eléctrica modular para un cliente de minería. Veamos cómo se mueve hoy —y cómo se movería con SAVIA.
Un contrato grande
no perdona el desorden.
Mientras más grande el proyecto, más caro cuesta cada grieta en la operación. No es que el equipo trabaje mal —es que la información está dispersa, y nadie tiene la foto completa en un solo lugar.
El documento que no aparece
Un plano, una orden de cambio, un certificado de soldadura, la última versión de la cotización. Cuando se necesita y no aparece, se pierden horas —y a veces, credibilidad frente al cliente.
El seguimiento que no se hizo
Una cotización que nadie volvió a llamar. Un hito que se venció sin que nadie avisara. En contratos grandes, un seguimiento perdido es plata perdida —o un cliente que se enfría.
El conocimiento en una sola cabeza
Cuando el estado de un proyecto vive en la memoria de una persona, la empresa depende de que esa persona esté. Vacaciones, una licencia, una salida —y se va con ella el hilo del proyecto.
No es un chatbot.
Es la placa madre de su operación.
Ustedes lo conocen mejor que nadie: en una de sus salas eléctricas E-House, los tableros, el control, la energía y el clima llegan integrados en una sola placa, listos para operar. SAVIA hace exactamente eso, pero con su empresa. Funciona sobre dos pilares.
La placa madre: todo el negocio conectado en un solo lugar
Una sola base donde se conecta toda la empresa —como el tablero central de una de sus salas—. Una sola verdad, no diez versiones repartidas en correos y planillas.
La capa que conecta, actúa y mantiene el orden
Sobre esa placa corre una inteligencia que no solo guarda: trabaja. Conecta lo de afuera con lo de adentro y mantiene todo moviéndose, sin que alguien tenga que estar detrás empujando.
Un chatbot contesta.
SAVIA opera la empresa.
La diferencia es enorme, y vale la pena dejarla clara antes de seguir. Esto no es un robot de respuestas pegado a su WhatsApp.
No es un chatbot
Un chatbot responde y ahí se queda. SAVIA ejecuta: cotiza, agenda, hace seguimiento, ordena documentos y reporta. Y cuando algo se sale del libreto, se lo pasa a la persona indicada con el contexto listo.
No es una agencia
No entrega un proyecto bonito y desaparece. Es una operación que corre todos los días dentro de Vermetal —la diseñamos, la encendemos y la cuidamos con ustedes, por fases.
No es una app que instalar
Nadie descarga nada ni aprende un sistema nuevo. Todo vive en el WhatsApp que ya usan el cliente, el de taller y el de obra —por eso de verdad se adopta y no queda en el estante.
Ordena hacia afuera
y hacia adentro, a la vez.
Esto es lo que hace a SAVIA distinta de una simple herramienta de atención: trabaja en las dos direcciones del negocio al mismo tiempo, con la misma información.
Hacia afuera · el cliente
- ✓Respuesta inmediata a la consulta o solicitud de cotización, a cualquier hora, sin que nadie quede esperando.
- ✓Cotización armada y enviada con seguimiento: SAVIA vuelve a tocar la puerta para que no se enfríe.
- ✓El cliente informado del avance de su proyecto, sin tener que llamar a preguntar.
- ✓Postventa y recompra: el cliente que ya confió vuelve, porque SAVIA mantiene la relación viva.
Hacia adentro · la operación
- ✓Cada proyecto en un solo expediente: estado, documentos, responsables e hitos —sin buscar en cinco lados.
- ✓El equipo de taller y obra reporta avances con foto, desde el celular, sin volver a la oficina.
- ✓Documentos ordenados y con vencimiento: certificados, planos, garantías —nada se vence sin aviso.
- ✓La Dirección ve el pulso real de la empresa cada día, sin perseguir a nadie por el reporte.
Entra un cliente nuevo.
Nadie lo deja esperando.
Un prospecto escribe al WhatsApp de Vermetal un sábado en la noche. Hoy, esa consulta espera al lunes. Con SAVIA, queda atendida, calificada y agendada al instante —y el equipo comercial la recibe lista para cotizar.
El avance del proyecto,
armado solo a las 6pm.
El jefe de taller, el de obra, el de calidad —cada uno reporta su día por WhatsApp con una foto y dos frases. SAVIA arma el parte, guarda los certificados en el expediente del contrato y se lo entrega a la Dirección. El sistema de gestión que nadie llena, ahora vive donde el equipo ya escribe.
Toda la empresa,
por fin en una pantalla.
El mismo tablero que SAVIA ya corre en producción, vestido para Vermetal: los contratos en marcha, las cotizaciones por cerrar, los documentos por vencer, el equipo. Y cada noche, el resumen llega al WhatsApp de la Dirección.
Cada celda se abre a su detalle: del contrato al documento, del documento al responsable, del responsable a su próxima tarea. Cero apps nuevas — una pantalla, útil desde el día uno.
De la A a la Z,
una sola plataforma para Vermetal.
Lo que vieron es la punta. Debajo está todo lo que SAVIA ya hace —agrupado en los dos frentes del negocio, más la base que lo sostiene—:
Hacia afuera · clientes
- Atención 24/7 a consultas y solicitudes de cotización
- Seguimiento de cada oportunidad hasta cerrar
- Cliente informado del avance de su proyecto
- Postventa y recompra del cliente que ya confió
- Encuestas de satisfacción y referidos
Hacia adentro · operación
- Expediente vivo por contrato y por cliente
- Avances de taller y obra con foto, desde el celular
- Bóveda documental: planos, certificados, garantías con vencimiento
- Tareas, recordatorios e hitos del proyecto
- Tablero de Dirección con el pulso de toda la empresa
La base · confianza
- Datos aislados, cifrados y soberanos
- Entrega confirmada de cada mensaje (entregado y leído)
- Al día con las reglas de WhatsApp / Meta 2026
- Un solo responsable, un solo contrato
Contratos, planos y clientes de minería.
Nada de eso se pierde. Nunca.
Es la duda más sensata de esta mesa: si la operación de Vermetal pasa a SAVIA, ¿qué garantiza que la información esté segura, que no se borre y que no se caiga? La respuesta corta: queda más protegida que hoy. Aquí está el porqué, sin tecnicismos.
SAVIA no es un programa guardado en el computador de la oficina.
Vive en la misma clase de infraestructura que usan los bancos.
SAVIA se apoya en centros de datos profesionales —los mismos que sostienen aplicaciones bancarias y empresas globales—. La información de Vermetal no depende de un equipo, de una persona ni de una oficina; vive en un lugar diseñado, precisamente, para no perderla.
Por eso la pregunta se invierte: aquí los contratos y planos de Vermetal no quedan menos protegidos —quedan protegidos por la misma clase de infraestructura que un gran proveedor, y además con un responsable de nombre que responde por ellos, no un formulario de soporte anónimo.
Sus contratos y planos no viven en un computador que se puede dañar.
Están protegidos, respaldados y siempre disponibles.
La pregunta no es de quién es la nube.
Es de quién son los datos.
Son de Vermetal. Y no lo decimos en una diapositiva —lo firmamos en un contrato—. Estas son las garantías que protegen su información:
Los datos son suyos, no nuestros
Los clientes, los contratos, los documentos —todo es propiedad de Vermetal—. Pueden exportar todo o pedir que se borre cuando quieran. Sin secuestro de datos, sin quedar amarrados a un proveedor.
Una instancia solo para Vermetal
La información de Vermetal vive aislada, en su propio espacio —nunca mezclada con la de ningún otro cliente—. Cada empresa en SAVIA es un compartimento estanco; no hay puertas entre uno y otro.
Nada se borra por accidente
La información no se elimina sola. Borrar algo es una acción deliberada y queda con rastro: cada documento y cada movimiento es trazable en el tiempo. No hay forma de que «se borre de la nada».
Siempre encendida y vigilada
SAVIA se monitorea a sí misma de forma continua, con alarmas automáticas por varios canales a la vez. Si algo se cae, se sabe al instante y se levanta —sin que la información corra riesgo—.
La IA no aprende de sus datos
SAVIA usa modelos de IA por contrato empresarial: las conversaciones y los datos de Vermetal no se usan para entrenar ningún modelo. Su información no se vuelve "materia prima" de nadie.
Bajo la ley chilena
Operamos bajo la ley chilena de protección de datos personales, con acuerdo de tratamiento de datos por escrito: finalidad limitada y jurisdicción clara. No es un servicio extranjero sin dueño definido.
No es marketing: cada uno de estos puntos queda por escrito en el acuerdo de tratamiento de datos, antes de mover un solo registro.
No es una promesa.
Es una plataforma que ya opera.
Ya corre en producción, hoy
El tablero, los expedientes, la bóveda de documentos, el seguimiento por foto y la atención al cliente ya están construidos y operando con clientes reales. Para Vermetal no partimos de cero: vestimos lo que ya funciona.
Entrega confirmada, de verdad
No nos conformamos con "enviado": confirmamos que cada mensaje fue entregado y leído. Si un aviso clave no llega, lo sabemos nosotros antes que ustedes. En contratos grandes, eso no es un detalle.
Al día con las reglas de WhatsApp
Desde 2026, Meta solo permite asistentes de IA especializados —exactamente lo que es SAVIA—. Los bots genéricos quedaron por fuera; nosotros operamos dentro de las reglas, con plantillas aprobadas.
Arrancan por un frente, no por toda la empresa
No les pedimos fe. Empiezan por un solo frente —la inversión más pequeña posible para ustedes— y lo ven funcionando con su operación real antes de comprometer toda la empresa. La mejor prueba es verla corriendo en Vermetal, no en una diapositiva.
Empiezan por un frente.
Lo ven andando. Y de ahí, todo lo demás.
A una empresa con contratos grandes no se le cambia todo de un día para otro. Arrancan por un frente acotado —la inversión más pequeña posible—, lo miden con su operación real, y escalan al resto cuando ya lo ven funcionando. Riesgo mínimo, valor desde el primer mes.
Clientes y cotizaciones
- Atención y captura de solicitudes por WhatsApp
- Cotizaciones con seguimiento hasta cerrar
- Expediente del cliente y de la oportunidad
- Tablero comercial para la Dirección
- Acuerdo de tratamiento de datos firmado primero
Proyectos, equipo y documentos
- Expediente vivo por contrato
- Avances de taller y obra con foto
- Bóveda documental con vencimientos
- Parte diario al tablero de Dirección
Vermetal entero, en un lugar
- Clientes, operación y documentos sobre SAVIA
- Reportes a Dirección por proyecto y área
- Postventa y recompra activadas
- Integraciones con sus sistemas si se requieren
La inversión se dimensiona a ese primer frente —no a la empresa completa de golpe— y la conversamos con su operación real, no con supuestos.
Lo que la Dirección
va a querer preguntar.
¿Dónde quedan guardados nuestros datos y quién puede verlos?
En una instancia aislada solo para Vermetal, sobre infraestructura de nube de grado empresarial (la misma capa donde operan bancos y fintech), cifrada en tránsito y en reposo. La información no se mezcla con la de ningún otro cliente y solo accede el personal autorizado de Vermetal y el responsable técnico designado. Todo queda por escrito en el acuerdo de tratamiento de datos, bajo ley chilena.
¿La inteligencia artificial se queda con nuestra información o la usa para otra cosa?
No. SAVIA usa los modelos de IA por contrato empresarial, donde las conversaciones y los datos de Vermetal no se usan para entrenar ningún modelo. Su información es para operar el servicio de Vermetal y nada más. Y ustedes pueden exportarla o pedir que se borre cuando quieran.
¿Reemplaza nuestros sistemas actuales (contabilidad, ingeniería)?
No. SAVIA es la capa de relación y de operación —clientes, cotizaciones, contratos, equipo en campo y documentos—. Convive con lo que ya tienen y, si se requiere, se integra con sus sistemas internos en una fase posterior. No hay que tirar nada para empezar.
¿El equipo tiene que aprender un sistema nuevo?
No. Todo vive en el WhatsApp que ya usan a diario. El de taller manda una foto y dos frases; el comercial responde como siempre. No hay app que instalar, ni contraseñas, ni capacitación larga —por eso de verdad se adopta y no queda en el estante.
¿Cuánto cuesta y cómo se cobra?
La inversión se dimensiona al primer frente, no a toda la empresa de golpe. En la reunión la conversamos con su operación real: empezamos pequeño, se mide y se escala solo si convence. La idea es que ordene y genere valor desde el primer mes, no que sea otro gasto fijo.
Tenemos contratos y planos confidenciales de clientes grandes. ¿Es seguro?
Sí, y por eso le dedicamos una sección entera. Su información vive aislada, cifrada con el estándar de la banca (TLS en tránsito, AES-256 en reposo) y respaldada todos los días. Es propiedad de Vermetal, no se usa para entrenar ninguna IA, y todo queda por escrito en el acuerdo de tratamiento de datos antes de mover un solo registro.
No les pedimos fe.
Les pedimos un frente.
Empecemos donde ustedes elijan —el frente que menos los arriesga—. Con su operación real les mostramos cuánto orden y cuánto seguimiento gana Vermetal, y solo escalan al resto cuando ya lo ven funcionando. La empresa ya la construyeron; solo falta la placa madre que la conecte.
Conversemos →Sin compromiso · medido con su operación real · acuerdo de datos firmado primero
Detrás de SAVIA hay una cara y un nombre —no un proveedor anónimo: